© 2026 Rentokil Initial plc está sujeto a las condiciones legales establecidas Declaración Legal.
Con la llegada del verano y el aumento del turismo, también se incrementa la presencia de plagas, y una de las más preocupantes en los últimos años es el mosquito tigre.
Gracias a la globalización y la facilidad de las comunicaciones, esta especie invasora se ha expandido por la península ibérica, alterando nuestro ecosistema y planteando serios riesgos para la salud.
Conocido científicamente como Aedes albopictus, este mosquito se distingue por su cuerpo negro con rayas blancas en el tórax, abdomen y patas. Su tamaño oscila entre los 2 y 10 mm. Una característica distintiva de sus picaduras es que suelen ser múltiples y agruparse en una misma zona de la piel, causando irritación significativa. A diferencia de otros mosquitos, el mosquito tigre es diurno, siendo más activo durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, volando lentamente y cerca del suelo.
Las hembras son las únicas que pican, ya que necesitan las proteínas de la sangre de los mamíferos para el desarrollo de sus huevos. Utilizan filamentos para detectar el dióxido de carbono que emitimos los seres vivos, lo que les permite localizar a sus víctimas.
A pesar de que el mosquito tigre no está diseñado para realizar grandes desplazamientos, su expansión global ha sido facilitada por la actividad humana. Es una especie increíblemente adaptable: un pequeño espacio con agua estancada es suficiente para que ponga sus huevos, los cuales pueden permanecer en diapausa (estado de inactividad) durante meses, esperando condiciones climáticas favorables para eclosionar.
Se cree que el mosquito tigre llegó por primera vez a Estados Unidos a través de plantas importadas de China ("bambú de la suerte"). En España, fue detectado hace 14 años en San Cugat del Vallés, posiblemente introducido a través del comercio de neumáticos usados. Desde entonces, la costa mediterránea, incluyendo Cataluña (especialmente las localidades costeras), la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, Baleares y el País Vasco, se ha convertido en un caldo de cultivo ideal para esta plaga.
Originario del sudeste asiático, el mosquito tigre prefiere ambientes húmedos y cálidos, y las zonas encharcadas son su paraíso. Debido a su alta capacidad de adaptación, ha sido incluido en la lista de las cien especies exóticas invasoras más dañinas del mundo por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Sus picaduras son dolorosas y, lo que es más preocupante, es un vector de transmisión de enfermedades graves como la dirofilariasis canina, el dengue, el virus del Zika y la fiebre amarilla. De hecho, se ha relacionado al mosquito tigre con los primeros casos de virus chikungunya en España.
Una plaga de mosquitos representa un riesgo significativo para nuestra salud. Si tienes problemas con los mosquitos, es recomendable contactar a expertos para una gestión adecuada.