© 2026 Rentokil Initial plc está sujeto a las condiciones legales establecidas Declaración Legal.
Las plagas pueden ocasionar grandes pérdidas económicas en la industria farmacéutica por la contaminación de materias primas, almacenes, laboratorios, zonas de producción, envases y productos finales.
Las empresas pertenecientes a la industria farmacéutica están incluidas dentro del grupo de empresas de “tolerancia cero” a las plagas y deben ser especialmente cuidadosas con las medidas de higiene presentes en sus instalaciones. La regulación actual establece unos estándares de calidad e higiene particularmente altos en estos negocios para garantizar que la salud y el bienestar de los consumidores finales no se vean comprometidos.
Algunos de los riesgos asociados a sufrir una infestación de plagas para este tipo de empresas son:
40 años de experiencia trabajando con clientes de la industria farmacéutica nos han proporcionado los conocimientos técnicos y una visión fidedigna sobre los tipos de infestaciones de plagas que sufren estas empresas en todo el mundo, además de la posibilidad de seguir innovando para implementar medidas de prevención, control y eliminación de plagas en sus instalaciones.
Es posible encontrar distintas especies de moscas en las proximidades de las fábricas y plantas de producción en función del entorno, los materiales empleados en el proceso productivo y que puedan actuar como atrayentes de insectos y las condiciones para su reproducción.
Se sabe que las moscas son portadoras de más de 100 agentes patógenos distintos. Su dieta consiste en materia fecal, basura y restos en descomposición, así como de productos alimenticios almacenados. Las moscas se desplazan entre las fuentes de alimentos contaminados y las zonas limpias, portando consigo suciedad y patógenos, lo que incrementa enormemente el riesgo de contaminación de la maquinaria, utensilios y preparaciones.
Un buen diseño inicial de las instalaciones así como el uso de mosquiteras en las ventanas y rejillas de ventilación o el hecho de mantener cerradas las puertas exteriores, contribuyen en gran medida a prevenir la entrada de moscas en el edificio.
Implementar una rutina de limpieza regular, evitar la acumulación de basuras y revisar que los desagües estén despejados y libres de materia orgánica acumulada, ayudará a eliminar las posibles zonas de reproducción y de alimentación de las moscas, haciendo tus instalaciones menos atractivas para estas plagas.
La gama de insectocaptores Lumnia de Rentokil junto con las trampas de feromonas pueden utilizarse para eliminar las moscas y prevenir la cría. Los insectocaptores Lumnia cuentan con una innovadora tecnología LED para ayudarte a atraer, capturar y encapsular plagas de moscas de forma económica e higiénica, reduciendo el riesgo de contaminación en comparación con otros dispositivos del mercado.
Las cucarachas son la plaga que más ataca las instalaciones de las empresas farmacéuticas. Además, son una de las plagas que más problemas suelen crear debido a su reducido tamaño, a su capacidad para esconderse en lugares pequeños, a su variada dieta, su gran capacidad de reproducción en poco tiempo y a la multitud de enfermedades que pueden transmitir.
Las cucarachas son principalmente nocturnas, permanecen en su refugio durante el día y salen por la noche en busca de comida. Suelen esconderse en lugares oscuros como grietas en las paredes, desagües, alcantarillas, en el interior de la maquinaria y cualquier otro pequeño espacio que ofrezca las condiciones de temperatura y humedad adecuadas para procrear.
Unas buenas prácticas de saneamiento ayudarán a prevenir infestaciones y a detectar la presencia de cucarachas:
Existen varios tratamientos contra las plagas de cucarachas, como sprays, geles y detectores. En Rentokil te ayudamos a inspeccionar tus instalaciones para asesorarte sobre los medios de control que mejor se adaptan a tu negocio sin comprometer la seguridad ni los niveles de higiene.
Las ratas y los ratones son una gran amenaza para los centros de producción de las empresas farmacéuticas, tanto por los daños que pueden causar en los edificios, equipos y productos, como por el riesgo de contaminación mediante agentes patógenos en un entorno de producción muy sensible.
Las plagas de roedores causan multitud de desperfectos en edificios e instalaciones, afectando principalmente al cableado eléctrico y la maquinaria. Los ratones y las ratas son una gran fuente de contaminación, pues los restos de su orina y sus excrementos quedan diseminados por todas las zonas por las que se desplazan. Además, es bastante habitual encontrar envases, embalajes y productos roídos, ocasionando pérdidas de stock y de productos finales. Por último, se sabe que transmiten un gran número de enfermedades, como la salmonelosis, la leptospirosis, la enfermedad de Weil y la toxoplasmosis.
El control de plagas de roedores implica la eliminación de los posibles refugios en tus instalaciones y sus alrededores y restringir el acceso a la comida y el agua. Es necesario aplicar medidas de exclusión en puntos de entrada como grietas, rejillas de ventilación, tuberías, cableado, desagües, puertas o ventanas.
La presencia de plagas de roedores en plantas de fabricación debe controlarse mediante trampas o rodenticidas siguiendo la legislación vigente. Los rodenticidas utilizados en las instalaciones farmacéuticas deben ser productos aprobados, colocados en estaciones de cebo de seguridad y alejadas de las áreas de producción. Si se ubican en el interior, debe hacerse de tal manera que los rodenticidas no contaminen los productos ni el entorno.
Rentokil ofrece una gama de sistemas de control de roedores líderes en el sector, adecuados para su uso en instalaciones farmacéuticas. Seleccionamos la combinación de dispositivos más adecuada a las circunstancias de cada cliente para monitorizar, alertar y eliminar las plagas de roedores.
Las plantas de fabricación de productos farmacéuticos ofrecen un refugio seguro para las plagas de aves. Algunas de las más comunes en nuestro país son: las palomas, los gorriones, las gaviotas y los estorninos.
Las aves pueden causar daños físicos en los edificios, ocasionando desprendimientos de los materiales de tejados y cornisas y bloqueando los canalones con nidos y plumas. Sus excrementos ensucian y corroen los edificios y vehículos. Además, en el caso de las zonas interiores, los excrementos, el material de anidación y las plumas pueden contaminar las superficies, los equipos y los productos.
Se sabe que las aves transmiten más de 60 patógenos entre ellos Salmonella, E. coli, Campylobacter, Cryptosporidium y gripe aviar. Los lugares donde anidan y se posan las aves también favorecen las infestaciones de ácaros, pulgas y algunas especies de escarabajos.
El control de aves consiste en impedir el acceso a la comida, el agua y el refugio. Para ello, hay que mantener las puertas cerradas y comprobar periódicamente los posibles puntos de acceso de las aves.
Para evitar la proliferación de plagas de aves es fundamental la eliminación de los lugares de anidación y alimentación en los edificios y en las inmediaciones de las instalaciones. El primer paso de este proceso comienza con el diseño de las instalaciones y con la presencia de medidas para evitar el acceso a tejados planos, balcones, cornisas, chimeneas y canalones, que son las zonas favoritas de las aves para anidar.
Rentokil cuenta con una variedad de sistemas repelentes de aves como redes, sistema electrostático, púas y cables antiposado y servicio de cetrería para controlar las plagas de aves de forma no cruenta en instalaciones de las empresas farmacéuticas.
Los insectos de los productos almacenados (IPA) incluyen escarabajos, gorgojos, polillas y ácaros que pueden infestar ingredientes farmacéuticos comestibles como almidones, azúcares o productos naturales a base de hierbas utilizados para extraer compuestos médicamente activos.
Los s IPA contaminan materias primas, haciéndolas no aptas para su uso. La actividad de las plagas en los ingredientes también puede cambiar sus propiedades físicas y químicas (incremento de la temperatura o procesos de fermentación), lo que puede detener las líneas de producción y dañar la maquinaria. Los insectos de los productos almacenados también pueden entrar en los envases de papel, cartón, plástico, celofán y papel de aluminio. Los orificios de entrada de algunos insectos son tan pequeños que incluso son inapreciables para el ojo humano.
Rentokil ofrece una gama de sistemas para la vigilancia y el control de las plagas de los productos almacenados, entre los que se incluyen sistemas de monitorización con trampas de feromonas, detectores, fumigación de materias primas o aplicación de biocidas en áreas críticas. También, nuestras inspecciones de control de calidad realizadas por personal de nuestra Dirección Técnica van a hacer una especial incidencia en la adopción de las medidas físicas preventivas y de limpieza necesarias, para evitar la presencia de estos insectos.