900499022 Contáctanos Solicitar una devolución de llamada

La ciencia detrás de un tratamiento térmico

Un tratamiento de calor ofrece una solución sin químicos para el control de plagas, un factor clave en un entorno legislativo más estricto sobre el uso de productos químicos

El control de plagas evoluciona constantemente, impulsado por la necesidad de encontrar soluciones que no sólo sean eficaces, sino también seguras y sostenibles. A medida que plagas como las chinches se hacen cada vez más resistentes a los insecticidas de uso común y se endurecen las normativas sobre el uso de productos químicos y la fumigación, los métodos alternativos se hacen imprescindibles.

En este contexto, el tratamiento térmico ha surgido como una alternativa libre de químicos frente al control de plagas tradicional.

¿Cómo eliminar plagas aplicando calor?

El control de plagas con calor funciona elevando la temperatura de una zona infestada a tal punto que acabe con el insecto diana en cualquier fase de su ciclo vital. No se trata sólo de hacer que el entorno resulte incómodo para las plagas, sino de atacar sus procesos biológicos fundamentales.

Al aplicar una temperatura extremo para la supervivencia de las plagas ocurren dos fenómenos naturales:

Desnaturalización de proteínas

Las proteínas son imprescindibles para todas las funciones vitales de un ser vivo. Cuando se exponen a temperaturas elevadas de forma sostenida, las proteínas pierden su estructura tridimensional específica (se desnaturalizan), por lo que dejan de ser funcionales. Esta alteración celular conduce directamente a la muerte.

Desecación

Las temperaturas elevadas provocan la desecación de los insectos: sus espiráculos (los poros por los que respiran) de los insectos se abran y que los lípidos de su cutícula se derritan, lo que provoca una grave pérdida de agua y su muerte.

Los insectos con exoesqueletos más robustos (por ejemplo, las chinches) son más propensos a morir por desecación que las polillas, que pueden necesitar temperaturas más bajas pero una exposición más prolongada.

Para garantizar que el tratamiento sea eficaz en cualquier fase del ciclo de vida del insecto (los huevos son especialmente difíciles de eliminar) debe alcanzar y mantener una temperatura específica en toda la zona donde se aplique.

Dependiendo de la plaga y la fase vital en la que se encuentre, tendrá un límite de tolerancia al calor distinto. Por ejemplo, nuestro objetivo mínimo para las chinches de la cama suele ser llegar a los 56°C durante 2 horas y media.

 

La supervisión al detalle es esencial para garantizar el que se llegue y se mantenga la temperatura necesaria en toda la zona de tratamiento, especialmente en los posibles puntos fríos.

El mantenimiento de este calor superior al que las plagas pueden soportar, incluso en huecos de difícil acceso como grietas, hendiduras o en el interior de muebles (donde las plagas encuentran refugio), es el punto diferencial de una empresa que combina el conocimiento técnico con años de experiencia en el control de plagas.

monitorización de un tratamiento de calor

Comprendiendo la transferencia de calor para realizar un tratamiento eficaz

Para aplicar un tratamiento térmico con éxito se requiere de un profundo conocimiento de cómo se mueve el calor. La conducción y la convección las dos formas principales de transferencia de calor para el control de plagas: 

Conducción

Se trata de la transferencia de energía térmica a través de materiales por contacto directo, cuando las partículas de un material con mayor energía térmica vibran y chocan con las partículas vecinas. Así es como el calor atraviesa paredes, muebles y objetos.

Existen materiales aislantes que pueden dificultar la penetración del calor, por lo que se debe pensar en una configuración estratégica y usar el equipo adecuado para garantizar que se alcancen temperaturas letales en todas las zonas por igual, y que no  queden "ángulos muertos".

Convección

Ocurre cuando el calor se transfiere por el movimiento de masas de un fluido, como puede ser el aire. El fluido más caliente se expande, se vuelve menos denso y asciende, mientras que el fluido más frío desciende y ocupa su lugar, creando un flujo o circulación.

Nos apoyamos en este principio cuando queremos dispersar el calor por una habitación o zona de tratamiento, a menudo con la ayuda de ventiladores. Al aumentar el movimiento del aire incrementamos la velocidad de transferencia de calor y esto ayuda a que la energía térmica penetre por todo el espacio, minimizando los puntos fríos. Las cámaras termográficas ayudan a los técnicos a identificar los puntos fríos durante el tratamiento.

 

  • Conseguir una "huella térmica" homogénea en toda la zona tratada durante el tiempo necesario es la clave del éxito, al igual que comprender que, cuando se utiliza el calor para el control de plagas, la plaga debe ser más sensible al tratamiento que el producto.. 
Thermal imaging during heat treatment

Los tratamientos de calor marcan la diferencia en el control de plagas

Pese a la efectividad de los tratamientos químicos, hay empresas o sectores donde es es necesario aplicar tratamientos de calor: se trata de una solución que ataca a cualquier plaga de insectos en cualquier fase de su ciclo vital, que ofrece tiempos de tratamiento rápidos que permiten la vuelta a la actividad inmediata, y que no deja residuos.

El tratamiento térmico es aplicable en numerosos sectores; desde hoteles y restaurantes hasta empresas de transportes o  de la industria alimentaria pueden confiar en una solución efectiva y discreta siempre que se enfrenten a una infestación.

tratamiento de calor de rentokil

¿Por qué elegir Rentokil?

La aplicación de tratamientos térmicos seguros y eficaces es un proceso complejo que requiere equipos especializados y profesionales altamente cualificados. Esta es precisamente la razón por la que en Rentokil ha creado el Centro de Excelencia de Calor 

  • Experiencia y formación: nuestros técnicos y comerciales conocen a fondo la biología de las plagas, la ciencia detrás del tratamiento térmico el funcionamiento de los equipos y requisitos legales. 
  • Tecnología e innovación: gracias a nuestros centro de excelencia hemos impulsado el uso de fuentes de calor y sistemas de control adecuados y sofisticados. Hemos desarrollado soluciones como Thermonox o el Tratamiento Térmico Controlado, que elegimos en función del tamaño y la naturaleza de la zona de tratamiento.
  • Normas y autoridad: las empresas de control de plagas que aplicamos tratamientos térmicos debemos cumplir estrictos requisitos internos y externos: contar con un responsable cualificado de estos tratamientos, formar a los técnicos y respetar la legislación correspondiente. Además, debemos hacer evaluaciones de riesgo y seguimientos para cada trabajo. 
  • Seguridad y fiabilidad: nuestro objetivo principal es garantizar la seguridad de los tratamientos térmicos, protegiendo a clientes, personal y bienes materiales. Esto implica seguir protocolos de preparación acordados con el cliente y tomar medidas preventivas contra incendios, explosiones u otro tipo de daños. Es crucial proteger materiales como plásticos y componentes eléctricos que no puedan ser retirados, ya que el calor puede dañarlos.

¿Tienes una crisis de infestación de plagas? En Rentokil lo solucionamos antes de que sea demasiado tarde...

¿Necesitas información?

Habla con nuestros expertos:

Escríbenos

O llama gratis al:

900423095

Escribe un comentario

Download this report

Otros posts de Raquel

Raquel García Herrero es nuestra responsable en tratamientos de calor y fumigación, dos de los más técnicos y difíciles de realizar en el control de plagas

Leer más