La presencia de aves, como gaviotas o estorninos, puede suponer una gran amenaza para las empresas. Propagan enfermedades con sus excrementos, dañan edificios y equipos, crean riesgos de seguridad a los clientes, al personal y al público en general una mala impresión de tu organización.
Es esencial elegir el método de actuación adecuado. Las plagas de aves pueden eliminarse gracias al uso de elementos disuasorios, pero las aves muestran una amplia gama de comportamientos inteligentes y pueden adaptarse rápidamente a nuevos entornos y condiciones. Cuando las aves se dan cuenta de que un determinado sonido no supone una amenaza real, pueden acostumbrarse rápidamente a él.
¿La solución? Un dispositivo disuasorio inteligente que ahuyenta a los pájaros sin dañarlos y evita el riesgo de habituación.