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La aparición repentina de insectos en el interior de una casa suele ser el primer síntoma de una infestación activa. Sin embargo, es importante saber diferenciar de qué insecto se trata para poder aplicar unas medidas de control respecto a otras.
Existe una confusión común entre la termita alada y la hormiga voladora. Para un propietario, saber diferenciarlas a tiempo es crucial: mientras que las hormigas son una molestia, las termitas pueden comprometer la integridad estructural de una vivienda.
Lo primero que debemos señalar es que la termita alada no es una especie de termita en sí, sino los ejemplares reproductores de la termita, cuya función dentro de la colonia es salir al exterior para aparearse y fundar nuevos termiteros.
En caso de que te encuentres en casa un insecto alado, sabiendo esto podrás reconocer si es una hormiga voladora o termita alada:
Muchos clientes nos preguntan por qué aparecen las hormigas voladoras. Suelen hacerlo en busca de alimento o humedad. Sin embargo, si lo que encuentras son termitas, el riesgo es mayor.
Las termitas son insectos xilófagos, es decir, especies especializadas en la perforación y consumo de madera, lo que las convierte en una de las principales amenazas estructurales para viviendas y edificios.
Su actividad puede comprometer seriamente la estabilidad y seguridad de las construcciones, especialmente cuando la infestación no se detecta a tiempo.
Aunque se asocian habitualmente a casas de madera, las termitas también afectan a inmuebles construidos con ladrillo, hormigón o piedra. Esto se debe a que prácticamente todas las edificaciones incorporan elementos estructurales y funcionales fabricados con madera o materiales derivados de la celulosa, como vigas, marcos de puertas y ventanas, suelos, tabiques, paneles o aislamientos.
Las termitas consumen celulosa de forma ininterrumpida y la descomponen en compuestos asimilables, permitiendo a las termitas obtener energía y sobrevivir, incluso en estructuras aparentemente inaccesibles.
Esta combinación de adaptación biológica, alimentación especializada y comportamiento oculto explica por qué las termitas pueden causar daños graves durante largos periodos sin ser detectadas, reforzando la importancia de la prevención, la inspección profesional y el tratamiento especializado frente a este tipo de plaga.
Las termitas aladas son la forma sexual de la especie, que realizan el vuelo "nupcial" (enjambrazón), que consiste en salir de un termitero maduro para encontrar pareja y formar el nuevo termitero y la colonia.
Aunque te encuentres una termita alada en casa, es muy difícil que allí se haya establecido un termitero. Las termitas buscan lugares seguros para formar colonias. El problema reside en que una termita alada en tu hogar representa una señal: es muy posible que haya un termitero cerca de tu casa.
Las termitas aladas caen al suelo y se despojan de sus alas para buscar un entorno en el que anidar. Cuidan de sus crías hasta que estas son capaces de asumir las tareas de la colonia.
La clase de termitas más peligrosas para una propiedad son las termitas obreras, ya que su trabajo es el causante de gran parte de daños a las propiedades. Se encargan buscar alimentos, excavar el nido, hacer túneles y mantenerlos limpios y despejados.
Son insectos que tienden a residir en entornos oscuros y húmedos, y pueden sobrevivir en una propiedad durante un período prolongado de tiempo antes de ser detectadas, por lo que es muy importante intentar detectarlas a tiempo y luego actuar inmediatamente, para intentar minimizar el impacto de daños (y, por lo tanto, los costes).
Intentar eliminarlas insecticidas domésticos suele ser contraproducente, ya que solo mata a los individuos visibles y provoca que la colonia se desplace a zonas más profundas e inaccesibles.
En Rentokil, especialistas en plagas de madera, utilizamos tecnología de vanguardia y sistemas de cebos que aprovechan la biología del insecto para eliminar la colonia desde su origen.
Sí, es un indicativo de que hay una colonia madura cerca que está intentando expandirse.
Aunque ambas dañan la madera, las termitas son más peligrosas por su velocidad de destrucción y su capacidad de pasar desapercibidas durante años.
Si bien el consumo individual de una termita (Reticulitermes spp.) es insignificante, la dinámica de una colonia activa representa un riesgo estructural crítico. Según datos de la industria del control de plagas, una colonia estándar de aproximadamente 60,000 individuos tiene la capacidad metabólica de procesar una viga de madera de 5 cm × 10 cm en un periodo de 5 meses.
No esperes a que los daños se vean. En Rentokil ofrecemos una inspección profesional para identificar si se trata de hormigas o termitas y proteger tu hogar con garantías certificadas.