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La cucaracha oriental (Blatta orientalis) es una de las especies más comunes y persistentes en España, especialmente en entornos urbanos. Su presencia está estrechamente ligada a infraestructuras de saneamiento, edificios antiguos y zonas con elevada humedad, lo que la convierte en una plaga de alto interés sanitario.
A diferencia de otras especies, la cucaracha oriental mantiene parte de su actividad en invierno, a pesar de que las condiciones ambientales dificulten su supervivencia y desplazamiento.
En este artículo analizamos sus características, hábitat y las razones por las que se vuelve más activa, así como las claves para su control profesional.
La cucaracha oriental es una plaga relevante en edificios y se encuentra ampliamente distribuida en regiones templadas, incluida España, en gran parte debido al comercio y al movimiento de mercancías.
Esta limitación explica por qué rara vez se encuentran en pisos altos y por qué su actividad se concentra en plantas bajas, sótanos y zonas subterráneas.
La cucaracha oriental está especialmente asociada a ambientes húmedos y oscuros. Según los datos técnicos del artículo, suele infestar:
Tuberías de desagüe y alcantarillado
Paredes huecas
Patios, vertederos y parterres
Muros exteriores
Edificios sin calefacción
Su dependencia del agua es clave:
Puede sobrevivir hasta un mes sin alimento si tiene acceso al agua
Muere en dos semanas sin agua
Durante el invierno, la actividad de Blatta orientalis disminuye debido a las bajas temperaturas. Sin embargo, fuera de esta estación su comportamiento cambia de forma significativa, por varias razones:
La cucaracha oriental tolera mejor temperaturas frescas que otras especies, pero el frío intenso limita su movilidad y reproducción. Cuando las temperaturas se suavizan, recupera actividad y capacidad de desplazamiento.
Tras el invierno, el aumento de lluvias y humedad en suelos, patios y alcantarillas favorece su expansión, tanto en exteriores como en el interior de edificios.
Se alimenta de materia orgánica en descomposición, residuos y basura, recursos más abundantes en épocas de mayor actividad humana y temperaturas moderadas.
La presencia de cucaracha oriental supone un riesgo claro:
Contaminan superficies y alimentos
Son portadoras de bacterias
Dan mala imagen en negocios y comunidades
Indican de problemas estructurales o de saneamiento
Por ello, su detección temprana es clave para evitar infestaciones persistentes.
Debido a su hábitat y comportamiento, el control de Blatta orientalis no puede basarse únicamente en medidas domésticas. Es imprescindible un enfoque profesional que combine:
Inspección técnica de zonas de riesgo
Tratamientos específicos en alcantarillado y focos húmedos
Medidas preventivas estructurales
Seguimiento y control continuo
La cucaracha oriental es una plaga especialmente activa fuera del invierno, cuando la temperatura, la humedad y la disponibilidad de refugios favorecen su desarrollo. Conocer su comportamiento y anticiparse a su aparición es clave para prevenir infestaciones.
Contar con un servicio profesional especializado, respaldado por experiencia y conocimiento técnico como el de Rentokil, es la mejor garantía para proteger instalaciones, personas y reputación.
En Rentokil, como líderes en control de plagas en España y a nivel mundial, aplicamos protocolos basados en el conocimiento biológico de cada especie, garantizando soluciones eficaces, seguras y sostenibles para empresas, comunidades y administraciones públicas
Realmente las cucarachas orientales (como el resto de cucarachas), son más activas en verano. Lo que pasa es que es la especie de cucaracha a la que menos le afecta a su movilidad y capacidad de desplazamiento el descenso de temperaturas (siempre que no se extremo).
Suelen encontrarse en:
Alcantarillado y tuberías de desagüe
Cámaras de aire y falsos techos
Sótanos y plantas bajas, aunque son capaces de trepar por los conductos de ventilación y aparecer en las plantas altas de los edificios.
Patios, muros exteriores y zonas ajardinadas
Las medidas preventivas incluyen:
Mantener desagües y zonas húmedas en buen estado
Evitar acumulación de basura y residuos orgánicos
Sellar grietas y accesos desde el exterior
Realizar inspecciones periódicas en zonas de riesgo
La cucaracha oriental vive en focos ocultos y de difícil acceso, por lo que los métodos domésticos suelen ser insuficientes. Un servicio profesional permite identificar el origen de la infestación, aplicar tratamientos específicos y garantizar un control eficaz y duradero.
Además de tomar las medidas de prevención necesarias para evitar la aparición de cucarachas, la mejor manera de deshacerse de ellas es poniéndote en contacto con un profesional del control de plagas que te ofrezca soluciones eficaces para acabar con ellas.