Of Bamboo and Rats – Flowers and Famines

BambooThe terms ‘bamboo’, ‘rats’ , ‘flower’ and ‘famine’ do not really seem connected with each other. However, every half century or so, the connection between these four becomes obvious in India.

I heard of Bamboo flowering as a major event for the first time, when I talked to a wildlife guard in Nagarhole National Park. We talked about elephants, and how they sometimes can become a problem for farmers, raiding their fields for crops, when the guard mentioned that these incidents would increase over the next few years, as the bamboo flower had started.

Bamboo flower? Elephants? I was quite puzzled. He explained that one of the main food sources of elephants is the giant Bamboo, and that this species of bamboo flowers every 40-50 years all over India at the same time. After flowering and producing incredible amounts of seeds, all plants die. Hence the elephants starve and start looking for alternative food sources and become a nuisance for farmers.

The second time I heard of the bamboo flower was while travelling in Kerala, where I purchased some bamboo rice, supposedly at best a natural aphrodisiac, but healthy at the least. Quite costly though, and quite tasty. While negotiating the price I watched a group of monkeys plucking the seeds of the bamboo plants. They looked fat and healthy. Convinced me to purchase the bamboo rice.

Pic credit: Benjamin Harink

Pic credit: Benjamin Harink

Happy monkeys, hungry elephants, what else? Well there is an even more dramatic and tragic connection between rats and the bamboo flower. The amount of seeds produced by a single bamboo plant is immense and feeds a number of animals, among all others rodents seem to profit a lot from the bamboo flower. The Eastern regions of India, especially the state of Mizoram are, to a large extent, covered with giant bamboo (Melcocanna baccifera). On the one hand, this bamboo provides building materials, tools and even food (remember the bamboo shoots, you might have come across in a Chinese restaurant?) to the locals, on the other hand, once it starts flowering it initiates a dangerous chain reaction.

Once the bamboo bears fruit, millions of bandicoot rats (in this case mainly: Bandicota savilei) are attracted by the bounty of this easily accessible source of protein. They do what they are best at; eat and breed. Considering that these rats can produce a litter every three weeks and baby rats can reach maturity within 50 – 60 days, the numbers of rodents reach huge numbers within a short period.

The problem that arises from this fast multiplication is that even though bamboo seed resources are vast, they are limited. Once everything is finished, hungry rats come out of the bamboo forest and raid the farmers’ fields. Since there are millions of them, there is no remorse and everything is consumed, leaving the farmers and their families starving. Local administration tried to fight the army of rodents, offering the equivalent of USD 2.50 for every 100 rats killed. When the bamboo flowering started, villagers killed around 500,000 rodents a year; 2 years later in the peak of the bamboo flower they already killed 2.5 million rats per year.

However, even by killing 2.5 million of rats, it is still not possible to prevent multitude of rats from marauding the fields; they leave nothing for the farmers. In the past there have been major famines caused by the flood of rats subsequently to bamboo flowering. This time the local government has taken provisions to store more food in rodent-proof warehouses to prevent another famine. According to a BBC report pest control measures are largely un-coordinated and on an individual scale, hence not sufficient. Preparation and an integrated approach will be the solution to prevent the next army of marauding rodents, in a few decades.

Driving through National parks, and seeing the dead bamboo is a somewhat depressing sight. It will take a few years for new plants to grow to the imposing size of their parents. By the way, did you know that the aphids on the giant bamboo are very large and the food source for the largest ladybug in the world?

Spanish Translation

Bambú y Ratas – Flores y Hambruna

Los términos “bambú”, “ratas”, “flor” y “hambruna” no parecen tener mucha conexión entre ellos. Sin embargo, cada cincuenta años más o menos, la conexión entre estas palabras se hace más que evidente en India.

La primera vez que oí hablar del florecimiento del bambú como un gran acontecimiento fue cuando hablé con el guarda de los animales silvestres del Parque Nacional de Nagarhole. Empezamos a hablar sobre los elefantes y sobre cómo a veces pueden llegar a ser un problema para los granjeros, arrasando las cosechas para alimentarse, y entonces el guarda me contó que en los próximos años se espera que aumente este tipo de incidentes, ya que el bambú ha empezado a florecer.

¿Flor del bambú? ¿Elefantes? No entendía nada. Entonces el guarda me explicó que una de las mayores fuentes de alimentos para los elefantes es el bambú gigante, y que esta especie florece cada 40 ó 50 años en toda India al mismo tiempo. Después de florecer y de producir una cantidad enorme de semillas, todas las plantas mueren. Por tanto, los elefantes empiezan a tener mucha hambre y buscan otras fuentes de comida alternativas, convirtiéndose en un problema para los granjeros.

La segunda vez que oí hablar de la flor del bambú fue durante un viaje a Kerala. Allí compré arroz de bambú, que no sólo es considerado como un afrodisíaco natural, sino que además es muy sano. Muy caro, pero muy sabroso. Mientras negociaba el precio vi un grupo de monos arrancando las semillas de las plantas de bambú. Los monos estaban gordos y parecían sanos, así que eso me terminó de convencer para comprar el arroz de bambú.

Monos felices, elefantes hambrientos, ¿qué más? Bueno, hay una conexión más dramática  y trágica todavía entre las ratas y la flor de bambú. La cantidad de semillas que produce una sola planta de bambú es inmensa, y sirve para alimentar a numerosos animales, entre ellos los roedores, que parecen disfrutar mucho con la flor del bambú. Las zonas orientales de India, especialmente el Estado de Mizoram, están casi completamente cubiertos por bambú gigante (Melcocanna baccifera). Por una parte, este bambú también les proporciona materiales de construcción, herramientas e incluso comida (acordaos de los brotes de bambú, seguramente los hayáis visto en los restaurantes chinos), aunque por otra parte, cuando empieza a florecer, comienza una peligrosa reacción en cadena.

Una vez que el bambú produce la fruta, millones de ratas bandicoot (en este caso especialmente  Bandicota savilei) son atraídas por esta fuente de proteínas tan fácilmente accesible. Hacen lo que mejor se les da hacer: comer y reproducirse. Teniendo en cuenta que estas ratas pueden dar a luz crías cada tres semanas y que las crías de rata alcanzan la madurez en 50 ó 60 días, el número de roedores se multiplica por miles en poco tiempo.

El problema de esta rápida multiplicación de ratas es que aunque los recursos de semillas de bambú son grandes, son también limitados. Una vez que se acaban las existencias, las ratas hambrientas dejan el bosque de bambú y arrasan los campos de los granjeros. Los millones de ratas no sienten remordimiento alguno, y arrasan con todo lo que encuentran, dejando a los granjeros y a sus familias muertos de hambre. Las administraciones locales han intentado luchar con este ejército de roedores, ofreciendo el equivalente a 2,5 dólares americanos por cada 100 ratas matadas. Cuando empezó el florecimiento del bambú empezó, los habitantes de los pueblos mataban alrededor de 500.000 roedores al año, dos años más tarde, en temporada alta de flor del bambú, esta cifra ha llegado a 2,5 millones de ratas al año.

Sin embargo, incluso matando 2,5 millones de ratas, no es posible evitar que un montón de ratas merodeen los campos; no dejan nada para los granjeros. En el pasado ha habido grandes hambrunas provocadas por la avalancha de ratas derivadas del florecimiento del bambú. Esta vez el la administración local ha tomado precauciones almacenando más comida en almacenes a prueba de roedores para evitar otra hambruna. Según un informe de la BBC las medidas de control de plagas no están coordinadas y sólo se hacen a escala individual, y por tanto son insuficientes. La preparación y un enfoque integrado serán la solución para evitar el siguiente ejército de roedores merodeadores en las siguientes décadas.

Conducir a través de parques nacionales y ver el bambú muerto es de alguna manera un paisaje deprimente. Harán falta algunos años para que las nuevas plantas lleguen a alcanzar el imponente tamaño de las anteriores. Por cierto, sabíais que los áfidos del bambú gigante son muy grandes y una gran fuente de alimento para la mayor mariquita del mundo?

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